Historia De Una Uña Rota

Ay, amigos, que equivocados estamos con algunas expresiones. Tendemos a fivolizar con temas que no conocemos, nos burlamos de cosas que jamás hemos sufrido, y luego llega el día en que te das cuenta de lo cruel que eras. Esta es la historia de una uña rota:

Érase que se era un hermoso chico llamado Mauro. Él y sus compañeritos de clase habían quedado para jugar un partido de fútbol contra otros chicos. Era su primer partido después de mucho tiempo sin jugar a su deporte favorito, lo que le hacía estar nervioso y emocionado por volver a conectar sus pies con la figura esférica de un balón. Tal era su felicidad que no com
ió durante todo el día, ya que el estómago se le había convertido en un pequeño grano en el que a penas cabía una gota minúscula de agua. Llegó la hora del partido, la una de la tarde, y salieron al campo de hierba artificial a calentar un poco para no sufrir lesiones de gravedad que le impidiesen jugar aquel partido.

Mientras daba sus primeros pasos por el campo, multitud de recuerdos se le agolpaban en la cabeza: las goleadas que les metían en el equipo del cole, los partidos de la "máxima" contra Ureca, los clase contra clase, los pocos goles que marcó en su corta carrera
deportiva... Los demás del equipo empiezan a pasarse el balón y a tirar a la portería. Mauro decide ponerse de portero para rememorar sus paradas (y sus no paradas) en el cemento rosaliano. Primer disparo, parado con una zamorana. El segundo disparo, parado con el talón. El tercer disparo, rechazado con el pie; el balón se queda muerto en el área y uno de sus compañeros (Guillermo) corre desesperado a recoger el rebote para remachar el balón. Dispara. El balón va a media altura, sobre pasa a Mauro...¡No! Esperen un momento, Mauro "Paralotodo" ha sacado una mano increible que hace que el balón se aleje por la línea de fondo.

Era el calentamiento. Todo era alg
arabía y felicidad. Mauro se queda tendido en el suelo y grita de dolor. Nadie se acerca; atónitos, sus compañeros no comprenden qué le pasa. Mauro, con una entereza digna de Oliver, se levanta con su mano derecha agarrada por su otra mano. "Joder, me he roto la uña", exclama Mauro, cuya tez se ha enrojecido del dolor.

La visión es horrible: la uña de su dedo índice ha quedado levantada formando 90 grados por la mitad y la punta del dedo sangra. Guillermo, el autor del disparo, y Mauro corren a los vestuarios y realizan unas curas bastante poco sofisticadas.
La preocupación entre la afición y los m
iembros del equipo aumenta. Al cabo de un rato, Mauro sale con el dedo vendado y dice: "No os preocupeis, jugaré el partido".


Mauro con el dedo vendado y al lado su ejecutor


Y así fue. Mauro jugó todo el partido con la uña destrozada y entre gritos de dolor. Su equipo perdió 0-13 y él marcó un gol en propia puerta (un golazo), pero todo fue culpa del dedo.


Después del partido se dirigió a urgencias, donde un médico atractivo a la par que agradable le "bajó la capota", previa anestesia (dos anestesias, porque la primera no fue suficiente para que nuestro héroe no gritase de dolor como una niña a la que le tiran de las coletas). Salió de Urgencias con el dedo vendado y una promesa: "Jamás volveré a reirme de la gente que dice que se le ha roto una uña".


El resto del fin de semana de Mauro fue guatxi, porque su novia Silvia fue a verle a Madrid, pero esa es otra historia.


Así que ya sabeis, amigos. Cuando alguien diga "ay, que se me rompe una uña" con escarnio, que piense que duele mucho, muchísimo, más que una patada en los huevos.

Y aquí pongo fin al relato de la semana infernal que viví, incluyendo una caída por las escaleras de mi casa, que se saldó con un dolor en culo y brazo que no me hizo nada de gracia. A todo esto, la caída fue con el dedo en alto, para no estropear más la uña.

Nada más. Os quiero.

La Soledad Celeste

Dicen que no hay nada más triste que ver un partido de fútbol solo. Sí lo hay. Ver un partido del Celta TOTALMENTE solo. Mis puños se cierran con la escasa fuerza que tengo para insultar al contrario; giro la cabeza, en busca de un aliento común y no encuentro nada. Sólo veo la pared, precedida de una mesa llena de trastos inútiles en mi vida.

No llega el gol, ni tampoco lo pretendo, pero me desespero más por mi soledad que por el defensivo juego del Celta. No es que rechace la soledad, ni mucho menos. No hay nada más placentero que estar solo y pensar tus tonterías. Incluso reirte solo de lo ocurrente que eres con tus lascivos comentarios y tus acertados improperios al rival, pero...siempre he relacionado el Celta con Vigo, con ver el partido en mi casa o verlo con amigos en cualquier sitio. Hoy no fue así. Derrota celeste, que me importa bien poco. La verdad es que estoy más preocupado por otros temas.

He tenido otitis, ese dolor puntiagudo que nace en el oído y muere en el resto del cuerpo. Ese malestar que me produce el dolor me lleva a un estado catatónico que no se resuelve con nada.
Afortunadamente mañana tengo una comida, la llamda Tapergüer Party, donde comeré con mis compañeros de clase para luego salir por Madrid. Se supone que cada uno debe llevar comida de su tierra...no pienso llevar ni pulpo, ni empanada gallega, ni marisco, ni pimientos de Padrón. Con una tetilla (al margen de las mías espero que sea suficiente. La salida posterior no será una salida cualquiera, no. Se supone que, sobre la una de la mañana, vamos a ir hasta una plaza en Chueca, invitados por una chica de clase, a brindar con champán por su cumpleaños. Realmente retorcido. Creo que es lo más absurdo que he escuchado en mi vida. Que conste que no lo estoy despreciando, ya que toda situación extraña y absurda me parece digna de presenciar.

Alzaré mi copa al aire y respiraré hondo antes de darle un trago al champán...que lo odio, por cierto. El problema es que, si brindo con cerveza: uno, a la chica en cuestión le puede parecer soez, y dos, la cerveza tendría que comprársela a un chino ambulante cuyas latas apestan a pescado. Así que seré educado y será el día más feliz de mi vida...si aguanto hasta esa hora, ya que mañana tengo seis horas de clase y madrugo, me canso, como...y no puedo dormir una siestecita de rigor.


Nada más. Sé que ha sido flojo, pero como nadie actualiza, mejor esto que nada.


Os quiero. Un zapato verde.

Crónica De Una Muerte Anunciada

Siguiendo con la Palop, una de las mejores profesoras que me he encontrado, no sólo en la Carlos III, sino también en Santiago y en el colegio, os diré que las charlas que organizaban estaban todas muy bien. Pero muy, muy bien. Pero me quedo con una en especial, la de su hermana, de la cual no recuerdo su nombre de pila (¿Energizer?...perdón), que trabaja en la TVE y sale a veces por la tele, micrófono en mano, para dar la información social en los telediarios de la Primera. Antes era la encargada de seguir a Aznar por el mundo mundial y luego contar sus cositas.

Al margen de anécdotas graciosas y situaciones inverosímiles que vivió mientras era la encargada de cubrir la información del Presidente del Gobierno, yo me quedé con un comentario que hizo. Hablábamos de Cuba, de que cuando muera Fidel sólo la Primera tendrá un enviado allí y que, como cerrarán los aeropuertos de la isla, la Primera será la única que podrá retransimitir en directo todo lo que pase allí. Entonces dijo algo que me hizo pensar. Me descubrió un nuevo mundo, que no se acababa en su interminable melena rubia o en su mirada inquisidora que te obliga a contarle todos los secretos del mundo mundial, aunque ocupes un cargo importante en cualquier gobierno (es cierto, me enamoré de ella...); parece ser que, en todas las cadenas de televisión, en las redacciones, realizan biografías de gente que aun no está muerta pero que lo estará en breve.


Creo que no me he explicado bien: Fidel Castro está en las últimas, o eso dicen. Vale. Pues en las televisiones ya tienen hechos los vídeos que recogen toda su vida para que, cuando muera, no perder ni un minuto. Estas biografías pre-muerte se van actualizando cuando ocurre algo de interés.


Sé que, seguramente, todos lo sabíais ya. Yo no lo sabía, o no me había parado nunca a pensarlo, aunque me sorprendía la velocidad con la que sa hacían las cosas en televisión... El caso es que me puse a pensar cuánta gente tendrá ya su propio video, con su vida, obra y milagros, en algún rincón de una redacción, o en un cuarto oscuro donde comparte estantería con otros de su misma especie. Por eso supongo que lo peor que le puede pasar a un periodista es que alguna figura importante se muera de repente y no tengas preparado su video. Cosas de la era digital.


¿Y nosotros?¿Tenemos nuestros videos? Si yo me muero mañana ¿quién tendría un conjunto de imágenes mías para hacerme ese video? Y digo imágenes decentes, porque yo, después de morir, quiero que hagan algo chulo, y que se hable muy bien de mí. Que se diga que fui una gran persona, amigo de mis amigos y de mis enemigos; que colaboraba con los pobres y luchaba contra la destrucción de la Tierra y contra el cambio climático.


Y sobre todo lo que pasó ayer en el Betis-Sevilla supongo que ya estaría preparado algún vídeo de esos donde hablasen de la violencia en los campos, de los energúmenos, de los borrachos y de los que lanzan objetos al campo mientras hacen el ruido de un mono...¿no? ¿O es que nadie preveía que algo gordo iba a pasar? Luego sale el Del Nido, con su reluciente calva y su pequeño tamaño, diciendo que los presidentes no tienen la culpa. Toda seguro que no, pero gran parte de ella sí. Por lo menos son colaboradores necesarios de los actos vandálicos de los demás.


Bueno, nada más. Me voy a grabar un video y a hacer unas copias que os daré por si me pasa algo, como comerme un huevo en mal estado o morir aplastado por un pájaro gigante, que todo puede ser.

Os quiero.

P.D.: Creo que la mujer en cuestión se llamaba Mercedes...Rodíguez Palop. Por si la veis en la tele algún día y tal.

Enjuiciando El 11-M

Hace unos meses, a mediados del anterior cuatrimestre, nuestra profesora de filosofía política, la Palop, nos hizo en clase una oferta irrechazable: cubrir los juicios del atentado en Madrid del 11 de Marzo para la Asociación 11-M. Las únicas condiciones eran tomarselo en serio, dada la importancia del evento (suena un poco superficial llamar al juicio 'evento', pero los medios lo están convirtiendo en eso), y apuntarse en una lista. La razón de que la Asociación 11-M confiase la cobertura informativa del juicio a unos jovenzuelos sin experiencia profesional que están haciendo el segundo ciclo de periodismo fue la escasa neutralidad u objetividad con la que iban a cubrir los medios el asunto, ya que cada uno sigue una línea editorial que persigue más tener la razón que encontrarla, y todo esto con las víctimas en el medio de todo sin saber de dónde les vienen las collejas.

Así que me apunté a la lista, junto con otros compañeros, con el fin de ayudar de alguna manera a que los objetivos de la Asociación se consiguiesen y, de paso, para vivir una experiencia que seguramente sea inolvidable.

Antes de las vacaciones de Navidad, la misma profesora organizó una charla con Pilar Manjón, cabeza visible de la Asociación, y Eduardo Madina, víctima de ETA hace unos años, cuando una bomba le dejó sin una pierna. La charla-coloquio fue muy interesante y nos acercó a la figura de la víctima del terrorismo como algo más que un nombre o un número sin historia ni voz. Después de la charla nos fuimos a tomar un café y estuvimos hablando un rato con Pilar a cerca de nuestro papel como cronistas de los juicios. Asistiríamos los días de juicio en parejas y realizaríamos crónicas semanales de lo que allí aconteciese. La verdad es que el recuerdo que tenía de Pilar Manjón era el de aquella señora vestida de negro que había leído un texto en la Comisión de Investigación del 11 de marzo; al ver aquellas imágenes, era fácil pensar que se convertiría en el centro de todos los ataques de la derecha y de Jiménez Losantos...y así fue.

Al margen de la figura de Pilar Manjón, de la polémica entre partidos sobre el quién, el qué, el porqué o el cómo del atentado, algo que considero demasiado importante y serio como para exponer en un post, me quedo con la experiencia que ayer viví con dos compañeras de clase en la Casa de Campo, lugar donde se celebra el juicio.

Ayer estuve allí, in situ, pude ver y escuchar como "El Egipcio" negaba que la voz de las grabaciones fuera la suya, y todo lo que pudisteis oir o ver ayer en las noticias. De hecho me voy a hacer una camiseta que ponga "No estuve en el desembarco de Normandía, pero estuve en el Ureca-Rosalía y en el Juicio del 11-M".

No contaré nada más, por respeto y porque es altamente confidencial; sólo aquellos que saben leer pueden entrerarse de lo que pasa en ese juicio...y no hay muchos.

Me cansé de escribir. Os quiero.

Un Guapo Caballero

¿Recordáis aquella época en la que el Príncipe Azul os recogía en su caballo y os llevaba a un paraíso a vivir una mejor vida? Yo sí. Era rubio, moderno, lucía su torso sin vergüenza porque sus músculos bien formados parecían una pared infranqueable y su caballerosidad estaba por encima de cualquier duda (“a sus pies, mi dama”, “usted primero, bella”, “un pompis delicioso”…). Él, ese caballero andante, tenía nombre y apellidos: David Beckham.


Hace muchos años, muchos muchos años, vivía en Manchester un caballero de rubio cabello que era el orgullo de su ciudad y de su nación. Manchester es, según dicen, una ciudad fea. Industrial y oscura, con un clima que hace honor a su localización británica; pero también es, dicen, una ciudad que vive por y para el fútbol. El estadio de la ciudad, Old Trafford, es conocido como el Teatro de los Sueños…y eso en la cuna del fútbol, donde existen estadios como el del Liverpool que dicen que acojona sólo con ver la inscripción de “This is Anfield” que te encuentras en el túnel de vestuarios, justo al salir al campo. Pues ahí, en ese teatro, David Beckham se convirtió en el mejor actor, el que representa el papel del héroe protagonista, el que hace que pagues una entrada para ver como recita sus frases con una facilidad y un realismo asombrosos. Y eso que recogió el testigo del mejor jugador que ha pasado por las islas, por lo menos el más especial, en las últimas décadas, Eric Cantona. Heredó su número, el 7, he hizo que todo el mundo incluyese en el recuerdo de ese número mágico que llevó el francés durante una de las épocas doradas del Machester United al rubito inglés.


Después, tras el Mundial de Francia de 1998, después de revolverse contra una entrada de Simeone, fue expulsado y se convirtió en el personaje más odiado de Inglaterra. Pero se recuperó y llegó a ganar la Champions de 1999 contra el Bayer Munich en aquella histérica final del Nou Camp.


Años después, convertido en una estrella mediática, y después del “Never, never, never” de Florentino, fichó por el Madrid en la época de los galácticos. Fue presentado con todos los honores, eligió el número 23, en plan Jordan, para vender camisetas en Estados Unidos y embriagó el vestuario del Madrid de un olor a perfume caro de esos que echan para atrás.
No ganó ningún título. No consiguió nada en Madrid, salvo vender camisetas y vivir una de las peores épocas del Madrid en toda su historia. Así que este año, llamado por el olor estadounidense a dólar, ha decidido irse. Firmó por Los Ángeles Galaxy y lo anunció seis meses antes de irse.


Capello, que es muy suyo, decidió que un tío que se ha comprometido con otro equipo sin esperar a que acabe la temporada no puede jugar en su equipo (es un poco en plan: “no juegas, que la bola es mía”). David, guapo él, se calló. No salió en rueda de prensa rajando contra el imbécil ese del italiano que le ha prohibido jugar, ni se dedicó a ir por los programas del corazón diciendo que Capello le acosó sexualmente. No. David es un caballero. No es tan bueno, no es una superestrella, no es un tío de esos que él solo gana la Liga o la Champions, o que regala un regate o una mariconadita que hace las delicias de los comentaristas de la radio/tele. Es un profesional. Un auténtico profesional que no tiene que salir en la tele diciendo que la gente no le da cariño o que el entrenador le tiene manía.


No es que me haya enamorado de Beckham, de hecho no me gusta ni física ni futbolísticamente, pero hoy, que ha marcado el primer gol del Madrid, me ha apetecido dedicarle este post. Ha marcado y, dicen en la radio, que sólo ha cerrado los puños con fuerza y no ha hecho un gestito estúpido al banquillo, o al palco, o lo que sea.


David es un profesional. Y su mujer una asquerosilla.





P.D.: Si veo en la tele que ha hecho algún gesto, que se ha besado el escudo del Madrid o que ha puesto carita de guay seguiré pensando lo mismo.

Cambio De Look

No sé si habeis tenido la suerte de sufrir ese momento, clásico en la comedia, en el que una mujer llega de la peluquería y al cabo de un rato te dice: "¿Qué?¿No me vas a decir nada de mi nuevo peinado?". Su nuevo peinado consiste en un ligero corte de las puntas y un alisado y...ya está. Tú, incapaz de reaccionar, dices: "Sí, te lo iba a decir antes, pero te marchaste. Que bien te han dejado, te queda mejor que antes". Evidentemente ella te dice que no, que antes estaba mejor, tu le pides perdón, ella te tira un jarrón, te rompe una ceja y tal y cual. Por cierto, debería existir una Asociación Mundial de Peluqueros, presidida por Llongueras, que decidiese las medidas exactas de lo que significan 'las puntas', porque eso de que las puntas son una falange del dedo, o un poco, o un mucho, seguro que causa estragos en la población civil.

Pues a lo que iba. Que vosotros no me podeis fallar. He cambiado de look y ahora mi blog se presenta menos oscuro y más claro para mis fans escasos. Lo hago por aburrimiento, ya que sólo es moda, y porque después de unos meses jodiendo la vista al lector ya me parecía hora de satisfacer a vuestros preciados ojos. También he cambiado el título porque mi odio a Andrés Montes ha crecido hasta límites insospechados. Antes ya lo odiaba, pero no lo suficiente como para no tomar su estúpida frase como 'slogan' de mi blog. El de ahora me parece que se acerca más a la realidad. Que conste que el primer título fue: "Vida de un imbécil en un mundo de ignorantes", pero me gusta más ahora.

Nada más, sólo añadir que he quitado los absurdos links a páginas externas porque dónde se está mejor que en casa.

Dentro de un/unos días volveré para contar alguna tontería.

Adios.

Buenas Noticias

Hay días que te levantas con el pie izquierdo, o con el derecho, pero te da la impresión de que va a ser un día horrible (u horribel). Suena el despertador, a oscuras, no ves nada, tienes frío porque en tu casa no hay calefacción (bueno, en la mía no hay, de momento) y piensas que hacerte el desayuno es lo más difícil del mundo mundial.

En esos días lo mejor es o no levantarte de la cama o tener suerte y encontrar las noticias que me he encontrado hoy al levantarme. Los periodistas hacen un trabajo de información de cosas absurdas que es digno de elogiar, al menos por mi parte de periodista en ciernes (o en zueves…¿no lo pillais? Mejor, no tenía gracia), y que nos alegran esas mañanas tan soporíferas preexámenes en las que el tedio del estudio y la rutina se te posan sobre los párpados para intentar cerrártelos y no suelen parar hasta conseguirlo. Es una batalla encarnizada por el dominio de tu cerebro; tú dices: “abiertos”, ellos dicen: “cerrados” y así hasta que uno de los dos gana (o el otro se rinde).

Pues hoy ha sido uno de esos días; de esos en los que te cuesta activarte y en los que las divertidas noticias te alegran un poco el día.

La primera que me encuentro, nada más encender la tele es la del director del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, que para visitar la mezquita de Selimiye se tuvo que descalzar y resulta que ese día se puso esos calcetines rotos todos tenemos, con dos buenos tomates por los que asoman sus deditos gorditos. Que si nos pasa a nosotros pues oye, que le vas a hacer, eres un poco cerdito o descuidado, o que le tienes mucho cariño a esos calcetines porque los llevabas el día que el Celta ganó su último partido, es decir, hace mucho tiempo, o lo que sea. Pero Paulito, coño, que eres el director del Banco Mundial, y, aunque no sean de marca, en el Día más cercano te puedes comprar tres pares por un M€ o algo así. Seguro que su mujer le decía siempre: “Querido, tira ya esos calcetines que un día te van a dar un disgusto…” y él, pasando de ella: “Venga hombre, tú y tus obsesiones. ¿Qué va a pasar?¿Me voy a tener que descalzar en público? Sería lo último”. Lo último es que el tío este sea tan pardillo. Quiero aclarar que me parece bien, que eso lo acerca un poco más al pueblo. Seguro que cuando salga el puesto de director del Banco Universal le eligen por su perfil bajo, o por ser un tío muy auténtico…o no.

La segunda me la encuentro en el mail. Dani, que se prodiga poco en la red y en los correos me sorprende con una noticia cuyo titular dice esto: “Condenado un hombre por abusar de su primo a quien confundió con su novia”. Pues resulta que en fin de año (del 2005), cenaron juntos dos primos con sus respectivas familias(mujer e hijos por parte del ‘tuerca’ y novia por parte del ‘tornillo’) se pasaron toda la noche bebiendo (los dos primos, no toda la familia) hasta las cuatro de la mañana, “descansaron varias horas”, y siguieron bebiendo. Como estaban muy borrachos (que raro) se acostaron vestidos en la misma cama. Cuando el ‘tuerca’ se despertó notó un dolor muy intenso en el culito…¡le habían hecho la caidita de Roma por detrás! Parece ser que se levantó, fue a la cocina a por un cuchillo y se lanzó contra el violador (que estaría pensando “pero que pasa, es que no puedo hacer el ATO SESUAL con mi novia? Que católico se ha vuelto“). El resto de la historia es la típica: la mujer del ‘tuerca’ impide que pase nada, viene la poli, el ‘tuerca’ no cuenta lo que le pasa por que se averguenza…vamos, lo de siempre. Parece ser que Pajares y Esteso están adaptando el guión con Juanito Navarro y la peli se va a llamar: “Nochevieja del dos mil cinco, por el esto te la tal” o algo así, algo de una rima, pero no lo entendí bien.

La tercera y última es muy friki. En el diario gratuito ADN dicen que han encontrado la cabeza minúscula (30 cm) de un antepasado nuestro que podía ser…¡un Hobbit! Que no podía ser una caso de micro cefalia, aunque según algunos expertos cumple muchos requisitos para ello, no. Era un hobbit y ya está. No se hable más. Gracias, Tolkien, por revelarnos la verdad de la humanidad.

Nada más. A dormir que mañana será otro día.

Besos.

Con Un Par De Tetas


No sé si recordais a Ra, la mujer del blog chachi del que existe un link a la izquierda de vuestras pantallas. Pues ella me ha dado la idea para este nuevo post. Tenía dos cositas que ya escribiré en otro momento, pero esta Ra, con sus temas interesantes, me ha obligado ha cambiar de opinión.

Resulta que ahora la gallega de Cancún, esa que la habían retenido en México por llevar armas en su maleta, ha posado desnuda en Interviú, lo que ha provocado un gran revuelo en Arcade (tiene huevos que se llame el pueblo como las recreativas) y bla bla bla. Pues bien, estoy totalmente a favor del desnudo artístico en esas revistas. Qué pasa si una chica enseña una teta porque quiere y quiénes somos nosotros para criticarlo o enjuiciarlo.

(Comienza la melodía del himno americano de fondo) ¿Es que en este país que se ha forjado en las libertades más básicas ahora se va a impedir que una joven en la flor de su vida no pueda enseñar los pechillos sin que todos pensemos que es una fruta malnacida (iba a poner puta, pero me parecía un poco fuerte y desacertado) o una ligerilla de cascos que te puedes encontrar en cualquier bar de mala muerte detrás de una copa de ginebra y un cigarro sentada en un billar sin bolas?¿Es que tan feo nos parece que se nos muestre la creación en su más bella representación, ésta es, una galleguiña que no sólo no responde con una pregunta, sino que te responde con un par de razones?¿Quiénes somos nosotros para decir qué está bien y qué está mal, qué es bueno y qué es malo, que el Barça está en crisis o que el Madrid es una panda de borrachos?¿No seremos capaces nunca de encontrar la bondad en unos ojos que nos miran detrás de dos pechos colgados en un taller de coches o en un camión que se dirige a un pueblo perdido de la geografía americana?¿Tan malo es decir teta y enseñarla? Si es así que me lo digan, señores, porque yo me bajo de este barco.

Si es delito enseñar una parte del cuerpo, que me detengan; si es delito mostrarme como Dios me trajo al mundo que me condenen; si es un crimen matar a 100 personas me parece bien, y si es ilegal pagar a un jurado para que me absuelban, que nadie dude que lo haré. Vaya si lo haré.
Y si voy a ser señalado por la calle con el dedo sentenciador de la sociedad por salir en pelota picada en una revista que ama el cuerpo humano por encima de cualquier cosa o animal, correré ese riesgo. Es más, lo voy a correr.

Ya he negociado con algunas revistas la publicación de unas fotos que me he hecho con mi movil nuevo (y pensar que mi madre decía que eso de la cámara en el móvil era una tontería). Que gozada va a ser cuando busque mi nombre en Internet (que, por cierto, es una actividad muy divertida, y te da sorpresas chulis cuando buscas el nombre de un
amiguito...buscad el 483) y la telaraña de la red me lleve a una página que se ilumine con mi rostro y mi torso al aire.

Sereis los primeros afortunados en ver una de mis mejores fotos por tener la amabilidad de visitar este humilde blog. Ved y amad:


Lo sé, vestido pierdo mucho. Nada más, besos para todos mis fans.

Los 3 Mosqueterros

No lo he podido resistir. Ayudado por la fiebre youtubera de mis compañeros, me he visto a publicar este. Su historia es bonita: El año pasado, en marzo o abril, no recuerdo bien la fecha, representamos una bella obra de teatro llamada "Los Tres Mosqueteros", dirigida y escrita por Gonzaga y en la que actuamos Gonzaga, Dani y yo, entre otros. Para hacer todo más profesional, el grupo de teatro de Wayne Cerdenko, nuestro mecenas, se movió para darse a conocer a las gentes santiaguesas y a nuestras familias. Entre esas actividades destacaron la entrevista en la radio, la aparición de unos cuantos del grupo en el Correo Gallego y el paseo hasta el parque de Bonabal vestidos con los trajes de la obra para hacer allí un corto a modo de trailer sobre la obra.

El trailer se emitió con problemas de sonido el día de la obra y por eso nos quedamos todos un poco chafados (yo lloré). Sé que algunos de los que leeis esto ya lo habeis visto, pero quiero dejar esta pieza aquí colgada (que también lo está en Youtube) para la posteridad.

Si quereis saber algo sobre la obra, Lord C. nos deleitó con una crítica en su blog que resulta bastate fiable para hacerse una idea de la obra y tal y cual.

Está montado por Javi Juega, que es la voz en off del trailer. Espero que os guste y que vayais a ver la peli cuando salga en los cines de toda Soria.


Las Prespetutas Y La Prispitación

Si, amigos. Todos habeis acudido a la tonterida de colgar un video (he de reconocer que bastante buenos todos) y yo no voy a ser menos que vosotros, ja. Me he decidido por el de Xosé Touxeiro Díaz, que non era millonario pero algúns cartos tiña, por eso de que andubimos a falar de él la noche que vino siendo la anterior a la del 24, uséase, Nochebuena.

Pocos o ningún comentario se pueden hacer al respeto:


Las Canciones De Nuestra Vida

Hay canciones que nos marcan. Escuchar su melodía y erizarse la piel es todo uno. Dicen que el olfato es el sentido más evocador. No sé si os ha pasado alguna vez que vas tranquilamente por la calle y un olor penetra por tus fosas nasales, un olor ya conocido y que te transporta a otro tiempo, a otra época de tu vida. Allí estás tú, delante de la profesora que olía así cuando tenías cinco años, o tirado en el salón de la casa de tus abuelos viendo el Xabarín en la tele. Luego ese olor pasa, vuelves a la realidad y sigues con tu vida en el presente (esperando que aparezca Doc y te diga: "Rápido Martin, tenemos que volver a 1985").

La última vez que recuerdo esa sensación de volver al pasado gracias a un olor fue hace unos dos años, en mi última visita al Rosalía. Iba mentalizado para ver el colegio totalmente cambiado. Para ver a niños desconocidos corriendo por los pasillos por los que corríamos nosotros, borrando nuestras huellas y haciendo que cada rincón de ese maldito edificio rojizo se olvidase de nuestras generaciones.

Me planté delante de esa puerta de cristal que separaba la zona de las escaleras (la zona de los guays, donde fumaban sus pitillitos y trasladaban los problemas de "Compañeros" y "Al salir de clase" a sus insulsas y demasiado cotidianas vidas) del hall del cole. Eso de hall suena chungo. Subí los escalones que me separaban de la entrada y abrí la puerta con decisión y temor. Ya dentro, avancé dos pasos y me paré. Más bien algo me paró. Un olor (fragancia o aroma o lo que sea) me rodeó con fuerza y se introdujo por todos los orificios de mi cuerpo (por el culo también, Guli, y no, no me gustó), llevándome a otro mundo, un universo paralelo. El pasillo se llenó de caras conocidas, de niñas oliendo a Nenuco y niños pegandose balonazos unos a otros. Algunos llevaban el mandilón de cuadros azules (había algunos y algunas atrevidas que lo tenían verde) como si fuese su capa, con sólo el primer botón abrochado. Dora, con sus enormes y casi delictivos melones(así los llamábamos, y es que creo que aquellas cosas no tenían otro nombre posible), llegaba imponiendo la autoridad que no tenía y los mandaba a jugar al patio: "Fuera, a jugar fuera". Nunca entendí la manía esa de no poder estar en los pasillos en los recreos. De la cafetería salían también un chico y una chica diciendo: "Tío, a mí Isa siempre me fía". Otros pegaban en una esquina a algún fulaniño de su clase con unos papeles enrrollados excusándose en un supuesto juego del verano(o del invierno, o del otoño, o de la vida), algo que ahora sería denunciable. Amparo tenía arrinconado a algún pardillo ya mayorcito y le pedía que cuidase de los niños pequeños de su autobús, y que si veía a alguien pegando a uno de los pequeños se chivase. El pobre acusica contestaba que lo haría, aunque por dentro estuviese cagándose en Amparo por hacerle perder el recreo. De la clase de plástica salía un humo negro de Ducados y se intuía la figura pequeña y rechoncha de Elvira, que gritaba a alguien por hacer algo que ella había manadado hacer.

Ese olor me acompañó durante el resto de la visita, y esas imágenes que me acercaban casi a la esquizofrenia también.

Pero el oído también tiene un poder evocador enorme. Y fue hoy cuando me ha trasladado a otra época. Escuché una canción mítica del Frente Atlético, esa de "Vamos dale Atleti..." y recordéque yo conocía otra versión. De nuevo me trasladé a otro mundo paralelo(y para lelos...como soy, que gracejo tengo). En este caso me encontré en el patio cubierto del colegio. Llovía y reinaba el olor a cemento húmedo que nos acompañaba en los días lluviosos de partido los sábados por la mañana. Todos los del equipo del colegio y los de un año más corríamos por ese circuito imaginario delimitado por la canasta de baloncesto y las columnas de color rojo claro y rojo oscuro. Javier Grande, alias Estepi, inefable entrenador del equipo, nos controlaba con la mirada y de brazos cruzados. Supongo que algunos recordareis a Estepi; para los que no sepais quién es resumiré su personalidad con unos breves trazos:

-Entrenaba al equipo porque ganó una apuesta a Taboada(el capo de la Asociación Deportiva del colegio) que consistía en ligarse a dos tías en un bar. Por lo menos eso es lo que se cuenta.
-Le gustaba beber. Por lo menos eso es lo que se decía.
-Le gustaba la disciplina y lo entrenamientos duros. Por lo menos eso era lo que nos quería hacer creer.
-Sus entrenamientos consistían en lo siguiente: formabamos una fila en una línea de fondo del campo y él se ponía en el medio campo. Luego, la mecánica del ejercicio era sencilla: tú le pasabas el balón, el te lo devolvía y tú, llegando desde el quinto carallo, rematabas, casi sin fuerzas, a la portería. La realidad era diferente: tú le pasabas el balón, el te lo mandaba a Parla (literalmente) y, si te quejabas, tú tenías la culpa, bien por no poder volar ni trasladarte a la velocidad de la luz para alcanzar el balón, bien por pretender que el que te va a enseñar algo sobre el fútbol sepa lo mínimo, siendo esto tocar el balón de una manera decente. Este ejercicio tan guay lo conocíamos como "Correr la banda".
-Una de sus frases era: "Teneis que meter el balón entre los CUATRO palos". Si alguien le decía: "pero si son TRES", él contestaba: "Si nos ponemos así, pos son DIEZ" (No recuerdo la cifra exacta que dio en su contestación).

Con estos antecedentes, Carlitos y Pi versionaron la canción del Frente Atlético modificando la letra en honor a Estepi (bautizado así en homenaje a Dragoslav Stepanovic, rígido entrenador del Athletic de Bilbao en la temporada 95, creo, que se caracterizaba por su dureza. Por cierto, lo echaron o se fue antes de acabar la temporada), quedando así la canción:

"Vamos, dale Estepi,
te sigo por los bares, yo te quiero,
vamos a pillar todos un buen ciego
y luego vamos al entrenamiento (entrenamiento).
Y eso que dice Taboada,
que si correr la banda no vale de nada,
yo no le hago caso, voy a todos lados,
lo único que sé es que Grande es un borracho (un borracho).
Lalala lalala lalalalalalala lalalala..."

Al finalizar la canción regresé a la cruda realidad, pero lo hice con una sonrisa. Que tiempos aquellos...aaaaayyyyyyy.

Venga. Dejadme en paz que quiero dormir.


Un día soleado en el Rosalía, un día perfecto para correr la banda

Los Contenedores De La Discordia


No me gusta generalizar. Dicen que los gallegos respondemos con otra pregunta y que somos desconfiados, que los catalanes son agarrados, los vascos exagerados, los madrileños chulos y los andaluces graciosos y vagos. Pero a mí no me gusta generalizar. Dicen, también, que los españoles somos unos fiesteros, los alemanes fríos, los franceses refinados, los portugueses paletos, los árabes terroristas y los americanos patrióticos. Repito: a mí no me gusta generalizar. Y como no me gusta generalizar, no diré que todos los viejos de Madrid son unos locos pesados que no tienen otra cosa que hacer que tocar las narices a las buenas gentes que ocupamos su ciudad…pero hay alguno que es así.

Todo esto viene por un “altercado basuril” que ocurrió en mi calle. Mi calle es pequeña, bastante estrecha y sin mucha luz. Tiene coches aparcados a ambos lados de la carretera y dos tramos de acera; la que está enfrente de mi edificio no tiene ninguna particularidad, pero sobre la que se levanta el pequeño bloque donde vivo no llega hasta el final de la calle, y es sustituída por un camino de tierra que se convierte en barro cuando llueve y, lo que es peor, está llena de mierda de perro. Algunos de esos zurullos(perdón por la expresión, pero es que no son caquitas ni tonterías así) parecen propios de un tigre, o de un elefante, o de un perro que mide cómo un elefante. Con este panorama podría entender que los vecinos me increpasen si me viesen ponerme a defecar tranquilamente cual cánido sin retrete y luego no sacase una bolsa de plástico para recoger mis pertenencias.

Lo malo es que algún vecino parece molesto porque se eche la basura en un contenedor que no sea el tuyo.

La historia comienza el domingo pasado. Teniendo casi finalizado un absurdo trabajo que tenía que entregar el lunes, decidí tomarme un descanso. Quedé con la última persona ex-rosaliana que me faltaba por ver en Madrid (de las que conozco), Rocío, y su novio, Álvaro. Cuando me dispongo a salir de casa, Chisco, mi compañero de piso, me pidió que bajase la basura y que, como aún no eran las ocho (hora a la que sacan los contenedores a la calle), echase las bolsas en unos contenedores que había enfrente.

Así que ahí fui yo, armado con mis bolsas de despojos alimenticios y mi mp3 (el mp3 era para escuchar música, no para tirarlo). Desde mi acera (la que termina en arenilla con caca) pude ver dos contenedores que se levantaban majestuosos entre dos coches viejos y mal aparcados. Me acerqué a ellos, abrí sus tapas y eché dos bolsas dentro (una de plásticos y nosequé y otra de restos de comida y cosas por el estilo). Cuando estaba investigando qué había en la tercera bolsa para saber dónde tirarla, un viejo sacó la cabeza de uno de los coches y me dijo algo. No le entendí. Antes, desde mi acera, pude ver como el viejo en cuestión jugaba con las luces de su coche, como el del anuncio de un coche (¿Logan?): “Largas, cortas, largas, cortas”.

A continuación os reproduzco lo más fielmente posible la conversación que tuvimos:
Mauro: ¿Qué dice?
Viejo: ¿De qué edificio eres?
M: Del de enfrente, del número 7, ¿por?
V: Es que no puedes tirar aquí la basura. Tienes que echarla en los contenedores que pongan tu número, y no donde te dé la gana. Luego los de este edificio tienen que dejar la basura por el suelo porque sus contenedores están llenos.
M: (Pensativo) Mmmmmm…ya.

El viejo me mira desafiante; puedo ver la llama del odio en sus ojos.

V: Estos contenedores son para los de este edificio.
M: Es cierto, tiene razón, no me había dado cuenta.
V: Sácalos de ahí.
M: (Estupefacto, pero manteniendo la compostura y la educación) ¿Cómo?
V: Que recojas las bolsas.
M: NO pienso recoger ninguna bolsa. Ya le he dicho que tiene razón, que no me había dado cuenta del grave perjuicio que estaba causando a esta nuestra comunidad, pero no pienso sacar de ahí las bolsas.
V: Pues bla bla bla bla…

Mientras el señor decía sus cosas mi ira fue en aumento. Aún tenía en la mano una bolsa de basura que no había tirado. Me acerqué a la ventanilla y le vacié la bolsa dentro de su coche.

M: Ya está, ya tiene qué hacer esta tarde en lugar de molestar a la juventud. Ordéneme los restos por orden alfabético y haga una lista de los productos que consumimos en mi casa.

Vale. Es mentira. Era para darle un final heroico a la par que desagradable.

Realmente pasó esto:

V: Pues bla bla bla bla…

Yo me giré jurando en arameo (realmente fue en gallego, dije algo así como:”Vaia ó carallo, señor”) y dejé la bolsa en la puerta de mi portal, esperando que algún alma cándida la echase en su correcto contenedor cuando este estuviese a nuestra disposición.

Escapé como un cobarde, me puse mi mp3 y sólo pude escuchar a lo lejos unos bocinazos, que no sé si serían para mí.

No me gusta generalizar, por eso diré que hay algunos viejos que son insoportables.

Nada más. Os quiero. Besos.

Seres inertes



La inercia es el poder que mueve el mundo. No es el amor, desgraciadamente, como decía aquel anuncio de Cacharel("algún día el amor moverá el mundo), lo que mueve el mundo. Es una mentira más que nos creemos en navidad; lo mueve la inercia. Un día nacemos y, a partir de ahí, nos convertimos en seres habitualmente inertes. Sólo esperamos algo, como un Keanu Reeves en Matrix, que nos salve de esa inercia en la que hemos entrado sin querer.

Si las cucarachas nacen, crecen, se reproducen y con Cucal, mueren y desaparecen, los humanoides nacemos, crecemos y desaparecemos(hay algunos que no se reproducen), y todo lo hacemos con la sombra de la inercia sobre nosotros. El médico te saca por la cabeza, te coge de los pies y te golpea en el culo para saber si estás vivo y si tienes voz de tenor o de soprano. Después es la inercia la que te agarra fuerte y no te suelta, ni tus padres pueden hacer nada. Es como si la inercia, representada por un hombre anciano con barba, te diese un empujón y te dijese: "Venga, chaval. Tu sigue esa línea recta y no te salgas, ¿eh? Hasta otra". Así que, desde que naces, sin opción ninguna, la inercia te guía por un camino imaginario del que es casi imposible salir.

La inercia es un enemigo; yo lo considero mi archienemigo. Por ello, como le pasa a todo superhéroe, no podría vivir sin luchar contra ella. Además actúa como tal, acechando detrás de todas las decisiones. Te fuerza a que tomes una decisión que a ella le convenga y, si lo consigue, sus carcajadas se pueden escuchar desde cualquier punto del mundo, unas carcajadas que significan: "misión cumplida, muahahahaha". Es difícil escaparse de su influencia, es casi imposible esquivar esas extrañas ondas que la inercia envía para conquistarte y convertirte en uno más de sus zombis. Esta batalla contra la inercia no tiene nada que ver con no tomar drogas, ni con ser buena persona, ni con teñirte de rubio para parecerte al de "El lago azul". No es una pantomima con trasfondo religioso que nos haga mejores personas. Evitar la inercia es algo personal, y luchar contra ella no tiene efectos exteriores; me refiero a que nadie te va a premiar, nadie te dirá: "Te escapaste de ella, eres la leche, tío", aunque nadie te puede decir tampoco si has conseguido escaparte de la inercia. Todo se queda entre tú y ella. Ella es la única que sabe si has sido capaz de vencerla.

Yo soy una de esas personas que, dado que la conozco, he sido capaz de evitar la inercia. Como si de un Neo en feo se tratase, combato su fuerza, que trata de llevarme a donde ella quiere. Me he hecho fuerte con el tiempo, he entrenado duramente, aunque yo también soy débil, yo también cedo ante ella algunas veces.

Por ejemplo: el viernes de la semana pasada me atrapó. Fue de manera estúpida, en una tontería que no refleja la inercia en su totalidad, pero es que lo abarca todo, desde lo más importante hasta la mayor tontería del mundo. La cosa es que me dirigía a la estación Príncipe Pío, donde había quedado con Romaní para ver a unos cuantos ex-sanagustinos. Bajé las interminables escaleras de la línea circular para encontrarme en un rellano, frente a un cartel que indica las dos direcciones de la línea: derecha-izquierda. Despistado como yo iba, giré a la derecha y bajé las escaleras que me llevaban al andén. Llegó el metro y me subí. En tres segundos varias cuestiones se me vinieron a la cabeza: "He girado a la derecha y eso lo hago siempre que voy a Nuevos Ministerios", "Nuevos Ministerios está en dirección contraria a Príncipe Pío", "Que mal huele este hombrecito que está aquí en frente". Después, una mano imaginaria se posó sobre mi hombro(era la misma mano que me había dado una colleja cuando, en un examen de Hacienda, me metí en una clase que no era la mía; me avisaba de que no era casualidad que las preguntas de aquel examen me sonasen a chino, ya que era la clase del grupo "C" y yo me había cambiado al grupo "A") y me dijo: "eh, psst, sí, tú, el de la cara de tonto, te acabas de montar en un metro que va en dirección contraria". Me giré hacia la puerta y aun estaba abierta. Me hice el despistado y salí disimulando(no lo hice silbando, porque eso delata a cualquiera) hacia el andén, subí las escaleras y me fui al otro andén para coger el metro correcto. Había vencido. Mientras esperaba el metro correcto, en silencio, avergonzado de haberme dejado infuir por la inercia, pude escucharla; decía: "Cago`n to lo que se menea. La próxima vez no te escaparás. Por cierto, súbete la bragueta, guarro". No hice caso. Seguro que me quería coger en esa tontería, pero prefería parecer un violador que ceder ante mi odiada inercia.

Esta vez fui capaz de escapar a la inercia, pero ¿seré capaz de hacerlo la próxima vez? Quién lo sabe. Os lo contaré.

Besos.

Homenaje A Puskas

Ayer estuve en el Bernabeu. Germán, un ex-sanagustino que no habla en antiguo, tenía varios abonos y me cedió uno de ellos para acudir a ese templo madrileño del fútbol. Coincidió que, de los cuatro que fuimos al campo, la mitad eran del Madrid; los otros dos éramos yo del Barça y el otro del Atlético de Madrid.

Llegamos tarde al campo y nos perdimos el gol de Ramos y el minuto de silencio por la muerte de Puskas. La verdad es que no he visto ni leído nada del partido, así que lo del minuto de silencio lo supongo yo, aunque sería lo más normal, y yo lo hubiese cumplido con todo el respeto del mundo, ya que, por muy Madrid que sea, los grandes son siempre los grandes.

Entramos apurados para encontrar nuestro sitio, en el fondo sur, a unos 100 metros o así de los Ultra Sur. No, no os preocupeis, no entramos en contacto con ellos, no les preguntamos por qué alzaban la mano derecha con la palma abierta en un movimiento que iba desde el corazón hasta lo que daba la longitud de sus brazos. Tampoco les preguntamos por qué iban todos rapaditos, como si fueran uno solo, ni por qué había un control policial justo delante de ellos...supongo que son cosas que pasan.

El Bernabeu es un estadio viejo. No es uno de esos estadios megamodernos que casi se peina él mismo el cesped y los restos de pipas se limpian por medio de androides con forma humana. Aún así me pareció un estadio de fútbol impresionante, un lugar digno de ir aunque no te guste el fútbol. Ayer, contra un equipo de la mitad baja de la tabla como el Racing, el campo estaba práctcamente lleno. Seguro que muchos de los que estábamos allí no nos importaba que el Madrid ganase, y no íbamos con la esperanza de que el Madrid nos deleitase con un partido antológico(algo que parece imposible cuando Capello es el jefe de todo), sólo íbamos al estadio para dejarnos impresionar por el ambiente, por ese cesped verde y bien cuidado o por la calefacción que hay encima de determinadas gradas.

Como decía, el Bernabeu no es un estadio modernísimo. Aun así, le da un millón de vueltas a Balaídos. Sé que parece una tontería o una obviedad, pero sólo hace falta visitar un estadio de un equipo grande para darte cuenta de que Balaídos es un campo indigno para un equipo de primera división que aspira a ser algo en el mundo del fútbol. Parece ser que desde casi cualquier grada del Bernabeu puedes ver más o menos bien el partido, algo impensable en Balaídos. Me daba verguenza pensar en Capello entrando en Balaídos y pensando: "Menudi merdi...". Nosotros estábamos en lo que en Balaídos sería la grada de Gol y la vista del campo no tenía ni punto de comparación. A lo mejor es por la ya inexistente pista de atletismo, que hace que lo más cerca que puedas tener a un jugador sea 35 metros, pero el aspecto desolador que tiene Balaídos es vergonzoso. Recuerdo el partido Celta-Mérida en el que el Celta se jugaba volver a la UEFA 30 años( o más) después. Balaídos estaba repleto, lleno de gente que cantaba, gritaba y animaba sin cesar. El ambiente llegaría a los jugadores como si viniese de un teléfono estropeado, lejano y sin fuerza. En el Bernabeu da la sensación de que, cuando silban a un jugador, los tímpanos le deben estallar. Antes siempre me reía de la imagen de Figo tapándose los oídos por los silbidos del Nou Camp; "Mariquita", pensaba. Ahora lo entiendo, y también el miedo escénico del Bernabeu que decía Valdano, y veo normales y totalmente posibles las remontadas europeas del Madrid de los 80. Dicen que desde el cesped del Bernabeu sólo ves gradas que se extienden hacia arriba y un pequeño resquicio de cielo por el que respirar. Acojona.

Ya es hora de que tiren Balaídos. Que hagan un estadio pequeñito y que se convierta en un infierno a lo estadio turco. Es que si no así llega el Eintrach y se pasea por Balaídos. Aforo de 20.000 espectadores o algo menos(total, nunca va más gente), gradas apretaditas, cercanía entre grada y cesped...esa es mi solución, amigos.

Sobre el partido, poco, poco. Cannavaro es buenísimo, Zigic da miedo de lo alto que es(le marcaban dos en las faltas y corners y remató casi todo. Mal, pero remataba), Michel Salgado tiene nuevo color de pelo, más rubio de bote que le acerca más a su gemelo He-Man, y juego patético del Madrid que, salvo los goles, poco más hizo.

Como también estuve en el Nou Camp, aunque fue en una presentación del Barça, debería comparar y decir cual es el mejor y tal y cual. No lo voy a hacer, primero porque no sería objetivo, y segundo porque son campos diferentes. Así que no me mojo.

Y hoy derbi. Recemos.

Saluditos.

Aquí Huele A Muerto

Qué tal, gentes de aquí y de allá. Yo estoy bien, gracias. En este tiempo que ha pasado desde mi última actualización(ese video que no tuvo para nada una buena acogida...gañanes) hasta hoy, mi vida ha cambiado un poquito, por eso paso a contaros las tonterías que han hecho cambiar mi situación madrileña.
Vigo
Así es. Estuve en Vigo, mi ciudad, durante el "puente" del 1 de noviembre. Fue un tiempo raro. No perdido, sino raro. El jueves pude fui invitado a Balaídos, cortesía de los Pereiro, para asquearme con el juego del Celta. Enfrente estaba el Eintrach de Frankfurcio, el peor equipo que ha pasado por Balaídos en años, pero que consiguió sacar un punto gracias a la inoperancia del Celta. Éramos pocos, pero éramos fieles…salvo los que estaban detrás de nosotros que se dedicaban a decirle a Nené que no se iba ni de la abuela de uno de ellos o a Iriney que era un pailán.
El viernes quedé con Silvia y luego salí por la nuit viguesa con Dani, Carlitos y Sandro. Luego apareció Guli, en medio de una acalorada discusión sobre fútbol; de esa conversación se puede sacar en claro que Carlitos prefiere ser De Rossi, estopero medio de la Roma, antes que un crack que no haya ganado nada de nada(como Mostovoi, por ejemplo). La selección(todos llevamos un seleccionador dentro), Harry el Sucio y alguna tontería más pasaron por nuestras manos para salir totalmente deformadas al final de la conversación. La noche se acabó pronto porque el ambiente era pobre pobre. Mucha policía, poca diversión…y para casita.
El sábado empezó con un campeonato a muerte con el nuevo Pro Evolution en casa de Dani, del cual salí vencedor(gané dos veces seguidas a Sandro claramente) y se acabó con una cena con Silvia.
El domingo volví a Madrid con la pena en el alma. Dejé atrás el olor húmedo y a mar de Vigo para encontrarme con el ambiente seco, duro, castizo de Madrid. Y todo esto solito, como una niña a la que le acaban de robar a su muñeca. El Celta y su victoria me sacó de ese letargo y lo disfruté con Luz y algunas de sus primas y amigas de estas. Cantaron(ellas) el himno del Celta, el gallego y humillaron a dos hinchas del Madrid que nos despidieron con un corte de manga.
Fútbol
Después de enterarme de la liga de ex-rosalianos que se está organizando en Vigo, de ir a Balaidos y de conocer las maravillas del nuevo PES, mi hambre de fútbol crece sin cesar. Para llenar ese hueco en mi alma bella apareció la posibilidad de formar un poco competitivo equipo de fútbol 7 con la gente de mi clase. Todo se desvaneció cuando nos enteramos de que era necesaria una fianza de 25 M€…¡¡por persona!! Vaya con la Universidad pública. Era tal el robo que pasamos de entrar en ese juego capitalista. De todas formas no pierdo la esperanza de jugar algún partidillo amistoso.
Becas
Lo mejor ha llegado la última semana. El jueves, festivo en Madrid pero no en Getafe(Ceibe), un encuentro con una chica de la Carlos III y con su carrera acabada me dio la ocasión de conseguir un teléfono de un chico que trabaja en una empresa en la que buscan becarios para Deportes. Y remuneradas y en fines de semana. Me lo pensaré.
Pero aún mejor: el viernes recibo una llamada de un chico que trabaja en una radio avisándome de que se abría el plazo de coger a nuevos becarios, y que mandase mi currículum para ver si tenía suerte.
Dos "ofertas" en un mes y sin moverme del sillón. Será buena suerte.
Los nombres de las empresas y los datos más exactos de todo lo que pasó los omitiré, mas que nada porque son poco importantes y, como dicen los actores ante un nuevo proyecto, no quiero gafarlo hablando de ello antes de que pase nada.
Os avisaré si me convierto en un becario o si me quedo tal cual estoy ahora.
Nada más. Disfrutad.

Vivan Los 80

Todo empezó el día que fui a Santiago a matricularme de mi carrera madre este septiembre. En la radio del coche empezó a sonar "We are the world", mítica canción de los 80, y empecé a recordar el video musical de la canción. No tiene desperdicio. Lo he vuelto a ver y es mejor de lo que recordaba.

Michael Jackson negro con sus calcetos blancos con purpurina, Lionel Richie, Stevie Wonder con sus gafas, el director del coro dando saltitos mientras todos cantan el estribillo, The Boss con una mandíbula sólo comparable a la de Alonso, Dylan cantando el temazo como si fuese una canción de folk americano y con su voz de gallinita poniendo un huevo...los 80 eran grandes. Qué vestidos, qué peinados, qué hombreras. Sobran las palabras. Todo vuestro:

Noches, Polémicas Y De Más Tonterías


Vaya semanita. Voy a aprovechar este post para contar algunas cosas y hacer una o dos cosas que llevo tiempo queriendo hacer pero o no me apetecía o había otras cosas insulsas que contar.

En primer lugar, ya he salido por la noche en Madrid. Después de 3 semanas aquí lo conseguí. Necesité estar adaptado a todo esto para atreverme a retar a la noche madrileña con garantías. La verdad es que no dio mucho de sí la nochecita; nos quisieron cobrar 10 M€ por entrar en un local gay, a lo que nos negamos ya que, además de ir con gays(dos al inicio de la noche, unos cuantos más, según me enteré después, al final), odio que discriminen a los hombres heterosexuales y a las chicas heterosexuales. Por cierto, para denunciarlo, el local era el Long Play. No vallais. Es un sitio malo. Caca. Ante la tentativa frustada, nos dedicamos a pasear visitando otros dos locales donde ya no hubo problemas de “integración”.

A las 6 de la mañana las gentes huyeron y nos quedamos dos hombres valientes y del norte(uno era vasco, el otro era yo) en busca de un local para tomar una caña o un bar para desayunar, lo que primero apareciese. La cosa fue que llegamos hasta la Puerta del Sol(como el año que fue) y allí nos encontramos con cinco madrileños de lo más cañí del mundo. Se hicieron nuestros amigos(sentimiento no recíproco) y vagamos con ellos por las calles de Madrid buscando un local abierto, hasta que se les ocurrió la gran idea de ir a un sitio donde el amigo más feo de su “pandilla” había triunfado. Luego descubrimos que había sido previo pago. Afortunadamente no nos dejaron entrar allí y Guillermo(el vasco) y yo aprovechamos para huir de ellos como niñas con una disculpa del estilo de “es que mañana madrugamos”. Eran las 7 y nos cogimos un metro en Ópera para regresar a nuestro hogar.

Otro acontecimiento de la semana fue la agria polémica entre un profesor y los canarios de clase. Resulta que el hombre, profesor de Técnicas de Locución, les exigió a los canarios que, al hacer los trabajos, no “ceceasen” y que lo hiciesen en lo por él llamado castellano neutro. Tomás, un canario recién llegado, decidió erigirse en el defensor y representante de los indignado canarios. Y así empezó un debate que duró demasiado, ya que en el tren de vuelta alguno intentó hacer “entrar en razón” al pobre Tomás. Vamos un coñazo. La polémica acabó, según desvelaron fuentes oficiales de Canarias, con un e-mail del propio Tomás a sus amigos de las Islas para que entrasen en la página web del profesor y le increpasen con palabras suyas(godo…y no recuerdo más) y con la decisión del rebelde de no matricularse en esa asignatura. Fue bonito mientras duró.

Sobre esas cosas que quería hacer pero no hice, la primera es hablaros de los nuevos links con los que os he deleitado en este bello lugar. Dos links a los espacios(my space) donde escuchar, ver y disfrutar de la Cremita Guapa y de Jugoplastika. La Cremita Guapa es un dúo de guapos y apuestos músicos(Gino y Nico) conocidos en Santiago por el amor que desprenden. Recomiendo “Metrosexual” y alguno de los videos que vienen en la página. Jugoplastika es el grupo de Ramón(él es el bajo…instrumental), amiguito de Gonzaga y que también tiene buenas canciones. También un link al blog académico de Técnicas de Locución, que no tiene interés general pero es una flipada que quiero tener ahí. Esto en lo que respecta a la sección “Otras gentes”.

En “Otros lugares” he quitado aquella tontería de “¿Eres imbécil?” y “¿Eres tonto?” y las he sustituido por un link a Faro de Vigo, que todo vigués debería visitar ya que, además de ser guay, es decano da prensa nacional, como bien sabemos todos los que hemos ido a Balaídos, y otro a la página del Instituto Nacional de Meteorología, para saber el tiempo que va a hacer en Katmandú dentro de cinco días, que siempre es útil.

Aprovecharé también para colgar unas foticos de mi hogar. Son fotos made in Google Earth, como antiguamente hizo Nieto, en las que podreis apreciar mi minúscula calle y mi zona de manera un poco más global.


San Rogelio, Madrid. Esa es mi calle. Y de esos tres bloques del centro de la imagen, el del medio es el de mi casita. En esta foto pouco mais se puede ver. La zona que está hacia la derecha es lo mas barrial que he visto en mi vida, pero le da un regustillo hortera que no está mal. Me acabo de fijar las piscinas que hay por aquí…interesante.



Y en esta afoto, que no soy capaz de centrar, se aprecia la bonita zona donde habito, con mi calle a la derecha, la Glorieta Cuatro Caminos, mítica del Palé o el Monopoly, que es esa rotonda que se ve en la zona inferior, Nuevos Ministerios(no tan nuevos), hacia la derecha y, finalmente, el Bernabeu, a unos 30 minutos largos de mi casa andando.
Nada más, personas y personos. Pronto estaré ahí. No lloreis.

Que bonitos son los goles de alguien

Lo sé, tengo una capacidad para actualizar que os asombra. Hoy no voy a contar nada, ya que veo que mi vida importa poco, salvo a Elquien, que no hace otra cosa que dejar comentarios, algo que se agradece. Hoy os voy a deleitar con dos links para que paseis las horas muertas que tengais. Es más, alguno seguro que mata, asesina al tiempo para tener horas muertas(ja, que gracia, ¿no?). El primero, para que no os despisteis, es un artículo que encontré en un blog hace ya tiempo, cuando estaba de vacaciones, en una de mis múltiples incursiones en blogs ajenos(podeis hacer, es divertido y legal). El original es en inglés, pero el dueño del blog lo había traducido a la lengua de Hispania, según él, muy poco a poco y tardando mucho tiempo, de ahí que no sepa cual es la fecha en la que se publicó. El artículo es sobre George Meyer, el principal y el único(según el texto) guionista de "Los Simpsons". Cuenta su vida, sus tonterías y como llegar a ser un genio del humor(o algo así, yo soy un paleto que no entiende destas cousas). Es largo, pero no vale aburrirse y decir que lo has leído y no hacerlo, ya que sólo os engañaríais a vosotros mismos. El segundo es un juego al estilo de Theme Park pero tu objetivo es mantener a flote la empresa de McDonald´s, destrozando la naturaleza, dopando a las vacas, estorsionando a tus empleados, sobornando a los políticos...vamos, una gozada. Algo así como lo que siempre quisiste hacer y nunca te has atrevido...o sí, sé que vuestras vidas son oscuras y desconocidas.
Estos son. Disfrutadlos u odiadlos:

http://distorsio.upc.es/georgemeyer/index.htm

http://www.mcvideogame.com/

Home Alone

Estoy, como dijo David Bisbal en el primer y genuíno O.T., "solo otra vez". Hoy es el domingo que supone el fin de un puente en el que estuvo Silvia aquí. Bueno, Silvia acompañada de sus padres y de Muñoz, pero es igual. Ha sido el primer contacto no telefónico con algo vigués/santagués que he tenido en estas dos primeras semanas madrileñas y, la verdad, es que lo necesitaba. El problema es que mañana regresa la rutina, la facultad, mis intentos de vida social, etc.

Este puente se puede resumir fácilmente: buen comer, mejor cenar y romanticismo(algo que me caracteriza). Sobre el buen comer y el buen cenar, es evidente que el turismo gastronómico es siempre agradecido. Yo creo que soy capaz de comer cualquier cosa; me refiero que aprecio tanto una hamburguesa chunga de Burger, un buen huevo con patatas o un solomillo de dimensiones inimaginables. Pero lo que es cierto es que el buen comer es el buen comer. El primer dia fuimos a cenar al Asador Donostiarra. Lo reconocereis porque es donde se celebran los títulos y las cenas importantes del Madrid e incluso las del Atletico. Bar a lo grande, con fotos de toreros y famosos firmadas y un ambiente un poco cargado(mesas cerca de la tuya, griterío digno de la Plaza Elíptica de Vigo...), pero comida riquísima.

El segundo día comenzó(a las cuatro de la tarde) con una visita a Ikea, centro neurálgico del consumismo, y sumadle a esto que era el viernes donde TODO el mundo decidió hacer puente. En Ikea venden mierda. Pero no MIERDA como caca o cosas de mala calidad; me refiero a toda clase de mierdas refiriéndome a cualquier cosa que quieras encontrar y que no sepas que te es útil hasta que la ves en Ikea. Por ejemplo, ¿alguien considera indispensable una percha metálica para colocar los botes en la ducha? Yo respondo: NO. Pero lo ves allí, acompañado de mil copias suyas y no lo puedes evitar. Se convierte en el instrumento que has deseado toda tu vida y que hará que tu vida sea, por fin, perfecta. Pues así pasó la tarde hasta la hora de la cena. La cena...que buena cena. Fuimos a un restaurante que le recomendó a Muñoz(hijo) un opositor de su colegio mayor, La Aldaba, cerquita del Bernabeu. La cena: sublime. Sé que es una palabra que no se debe utilizar si no quieres recibir una paliza, pero es la única que se m e ocurre. Además el servicio era de esos de: "por favor, señor", "gracias, señor", "pégueme más fuerte, señor". Da gusto que te traten como al Marqués de Pitifú.

El tercer día, sábado, fue el del romanticismo. Es verdad que mi cansancio acumlado y el clima madrileño(seco, caluroso, asquerosillo) no permitía mucho, pero se hizo lo que se pudo. Llevé a Silvia por las típicas zonas de turismo madrileñas, es decir, Gran Vía, Princesa, Plaza de España, Palacio de Oriente, la Almudena, Jardines de Sabatini, Plaza Mayor...sí, Plaza Mayor, volví allí a recoger los ojos con los que pagamos mi padre y yo la última vez y dejé mis riñones para pagar un agua y una caña, pero yo soy así.

Hoy ya es un día triste, aunque tengo tantas cosas que hacer (lavadora, fregar, un trabajo, leer un libro...lo sé, parece el cole). Silvia marchou y me dejou. Ahora buscaré otras mujeres y hombres que ocupen ese espacio hasta...el 1 de Noviembre, fecha que aprovecharé para regresar a mi Galicia natal para resolver asuntillos y ver a mi amada familia.

Nada más. Voy a grabar mi voz con un micro. Que ilu.

Adios.

Di Vide y Vencerás

Reconozco que tenía puestas muchas ilusiones en mi blog. Había conseguido tener una audencia que iba en aumento entre insultos y correcciones, entre alabanzas y vítores, entre risas y llantos(de emoción). Desde mi aterrizaje en la capital he perido fuelle. Mis post se reducen a meros comentarios realistas de mi actividad madrileña (que no es extremadamente emocionante, al menos de momento). La verdad es que mi vida en estas casi dos semanas no da para mucho; me intento adaptar física y mentalmente a la dura y rápida vida de aquí, es decir, mucho metro, mucho estrés, demasiada facultad y poco tiempo para divagar a los mandos de un portátil que echa de menos mis dedos tecleando suavemente sus botones. Además, el tiempo que me queda libre debo aprovecharlo para estudiar Administrativo II, asignatura de Derecho a la que me enfrentaré en un duelo mortal en Diciembre con la excusa de la convocatoria de Final de Carrera.

Administrativo II es una asignatura(podeis seguir leyendo, no os voy a contar el programa, ni sus temas, ni su interés práctico) fácil que he ido arrastrando este curso al coincidirme con Romano e Internacional, que tuvieron una importancia vital en esta año mío de vida. De hecho, no soy capaz de imaginarme compaginando una de esas dos con este periodo de adaptación a Madrid y a la nueva carrera, porque ya me llega con el Administrativo...

He leído que Nieto ha salvado una vida, de ahí que el Gran Antolín sólo visite y comente su blog dado que considerará que esas hazañas son dignas de leer. Pues yo también he alcanzado un logro importante esta semana: he conocido, por fin, a la gente de mi clase. El viernes pasado ya había tenido un pequeño contacto con dos copañeritos, pero este lunes conseguí algo más.

Ese lunes, como todos los días, cogí mi segundo cercanías hasta Atocha, que me llevaría hasta Las Margaritas Universidad, parada que se encuentra a unos metros(algunos) del Campus. Después de un periodo de incertidumbre antes de subir al tren en el que la gente dudaba por no sé qué cosa, nos subimos a ese endiablado cercanías(reconozco que yo fui uno de los que decía "Seguro. Seguro que este tren llega a Parla"). Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando el tren se detiene en Villaverde Alto, parada anterior a la de la Universidad, y nos comunican que hay una avería y que o volvemos hasta Atocha o nos vamos a pie. Las dos eran incómodas, pero hasta Getafe aún quedaba un buen tramo. así que me monté en el tren decidido a volver a la estación y luego cogerme un metro, algo que sería mortal. Pero como dice el vielo proverbio chino "No hay mal que por bien no venga": al arrancar el tren una chica se me sienta al lado y me dice: "Tú eres de mi clase, ¿verdad?". Era Yaiza, una canaria de carácter abierto(no quiero chistes al respecto, Guli) que se convirtió en mi compañera de viaje. Ya en Atocha, me dijo que lo mejor era coger un bus (o guagua) para llegar sin morirnos en el metro.

Una vez llegamos a Getafe, sólo quedaban unos 40 minutos de clase (son de hora y media/dos horas), por lo que decidimos tomar un café y dar una vuelta por el Campus. Después, ya en la facultad, me presentó a alguno de mis compañeros, a los que yo a penas me había dirigido en la semana que llevabamos de clase y nos fuimos al aula de redacción(que flipada) donde tendría lugar la práctica que nos tocaba.

Casualmente el lunes, junto con el viernes, es el único día que tengo clase por la tarde, así que nos fuimos a comer todos al comedor universitario. En la comida conocí a más compañeritos y regresamos a la facultad para asistir a "Técnicas de Locución"(otra flipada), asignatura que nos enseñará a manejar nuestro aparato fonador(ni sabía que lo tenía) y a ser mejores personas.

Después, para finalizar un largo día de trabajo y relaciones sociales, cogí de nuevo un cercnías acompañado de Yaiza, Sandra(una chica madrileña) y un chico y una chica del otro grupo. Y así finaliza la historia de como Yaiza, una chica canaria, le salvó la vida a un tímido hombre de provincias y le ayudó a integrarse en el complicado mundo de las clases universitarias.

Me cansé de escribir y además debo de estudiar un poco más. A ver si sigo relacionándome con la gente o esto sólo fue un sueño de una mañana de lunes. Ah, y por cierto, me han dicho Carlitos y Dani que se va a organizar una liga de ex-rosalianos en Vigo. Así que ya tienen en mente hacer un equipo y jugar todos los martes y jueves, y yo sin tocar un balón...perrrra vida.

Gracias por vuestra atención y no olviden mineralizarse y supervitaminarse.


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